Ejemplos de recursos personales

Listado de ejemplos de recursos personales

Los ejemplos de recursos personales que vamos a listar están relacionados con todo aquello que nos hace competentes independientemente del contexto.

Imagina por un momento que trabajas en un país muy lejano. Imagina que el país entra en guerra y tu grupo es exterminado. Afortunadamente tú logras escapar solo con lo puesto y consigues refugiarte en una sociedad segura pero que no te ofrece nada de ayuda. Debes empezar de cero tú solo. Solo te tienes a ti. No tienes forma de comunicar con conocidos y allí no eres nadie ni tienes a nadie. Sea lo que sea lo que inicies solo tienes una cosa: tú y tus recursos personales. ¿Entiendes el concepto?

Diferencias entre los recursos personales y recursos materiales

Para entendernos, los recursos materiales abarcan algo mucho más amplio que las cosas físicas. Recursos materiales son todo aquello que siendo propiedad de la persona lo son en función del contexto o los otros. Son de la persona, pero no son la persona.

Está claro que consideramos como recursos materiales el dinero, las casas, las herramientas y todo lo que se puede tocar e intercambiar. Eso es evidente.

Desde aquí, también se incluye en el concepto de recursos materiales todo lo que trasciende el cuerpo y mente de una persona, como son los contactos sociales (que son algo externo) o los títulos y posiciones en el organigrama, que sin tener entidad física son externos a la propia personalidad.

Tener un título académico de matemático es un recurso material, pero saber matemáticas es un recurso personal. Ser el jefe de la zona x es un recurso material, pero tener la capacidad de influir y liderar es un recurso personal. En nuestra sociedad utópica del ejemplo no nos sirve de nada nuestro título, pero sí nuestra capacidad analítica y de cálculo. Tampoco nos sirve de nada ser Don Director, pero sí nos es útil nuestra capacidad de influir en los demás para que se haga lo que queremos como queremos.

Ejemplos de recursos personales

Visto el concepto íntimo y personalísimo de recurso personal, vamos a aventurar un listado de ejemplos por clasificaciones.

Recursos personales físicos

Es evidente que se refieren a todo aquello más físico que tiene que ver con nuestro cuerpo. Veamos algunos ejemplos:

  • La propia imagen: todo aquello que tiene que ver con nuestro aspecto físico. Incluye lo que podemos y no podemos modificar. No podemos modificar nuestra altura o aspecto étnico, pero sí nuestra apariencia. La imagen es muy importante en nuestra sociedad y abre y cierra puertas solo por ser como somos.
  • Salud física. Una buena salud nos permite embarcarnos en proyectos más exigentes.
  • Fortaleza física. El recurso de la fuerza tiene sus contextos y abre determinadas posibilidades. Lamentablemente, en algunas ocasiones es el único recurso útil.
  • Resistencia física. No todo es fuerza. La buena resistencia física es también determinante como bien saben los amigos del deporte y la aventura.
  • Rasgos corporales particulares: como la altura del baloncestista, la capacidad pulmonar del nadador, la flexibilidad del bailarín o la voz del cantante.
  • Discapacidades específicas. ¿Esto es un recurso? Pues sí. Una discapacidad física bien gestionada nos permite acceder en determinadas sociedades a privilegios y ayudas.

Recursos personales relacionados con las funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas son todo aquello que en neuropsicología definimos como aquellas capacidades mentales que nos permiten pensar y razonar como humanos.

  • Facilidad de palabra. El lenguaje es siempre muy importante, y la locuacidad es determinante en determinados contextos. No confundir lenguaje con idiomas. Son cosas diferentes.
  • Facilidad de cálculo. Es un buen recurso para entornos competitivos y en los que la agilidad mental es una ventaja.
  • Inteligencia. Aunque para hablar con propiedad deberíamos referirnos a las inteligencias múltiples, para no complicar más el tema dejémoslo en inteligencia.
  • Memoria. La capacidad mental estrella. Sin memoria dejamos de ser nosotros. Todo lo que somos y sabemos está en la memoria. Una buena memoria es un don.
  • Atención. Disponer de una buena capacidad de atención nos provee de un arma poderosa de cara a vigilar el entorno y a predecir su evolución. No todo el mundo puede mantener su atención en el tiempo y ello les acarrea problemas.
  • Agilidad mental. Agilidad para relacionar, abarcar, anticipar, predecir, crear modelos mentales, formular hipótesis, etc.

Relacionados con las funciones emocionales como rasgos de personalidad

Los ejemplos de recursos personales de este tipo son muy diversos, pero podemos concretar algunos como los siguientes:

  • La propia personalidad es importante, con todos sus rasgos que nos hacen únicos, pero no es el único recurso útil en este sentido. Hay aspectos más específicos de la propia forma de ser que nos pueden suponer una ventaja.
  • El control emocional. El recurso de lograr controlar las emociones es determinante en discusiones, negociaciones tensas, contextos en que nos evalúan, etc.
  • El sentido del humor. Un recurso muy potente y útil en las relaciones interpersonales que no está al alcance de todos. Por ese mismo motivo, un sentido del humor dirigido a quien no sabe comprenderlo puede ser una mala elección. Forma parte de la inteligencia emocional saber cuándo emplear el sentido del humor.
  • Capacidad para gestionar el estrés. Este recurso personal es determinante para preservar la salud física y mental, así como para subsistir indemne en determinados contextos. El estrés no se combate, el estrés se gestiona, pero eso es algo que trasciende este artículo.
  • Empatía. La empatía nos permite estrechar lazos en las relaciones interpersonales. Su uso es bueno, pero su abuso no siempre lo es. Ser demasiado empáticos limita nuestras opciones.
  • Inteligencia emocional. Un concepto excesivamente vulgarizado y que pocos entienden a fondo. No confundir con empatía.
  • Resiliencia. La capacidad para resurgir desde la adversidad no se prodiga demasiado.
  • Fortaleza mental. Si la fortaleza física es importante, la fortaleza mental es vital. Tener como recurso personal una buena fortaleza mental es una ventaja en cualquier contexto.
  • Capacidad de trabajo. Es un recurso muy bueno siempre que no implique a otras personas. No podemos suponer que todos deben tener nuestra capacidad de trabajo. En tal caso, o nos frustraremos, o nos convertiremos en tiranos.
  • Capacidad de organización. Una buena capacidad de trabajo sin una buena capacidad de organización solo sirve para derrochar energías y esfuerzos.
  • Capacidad de resolución. Hay personas que no ven problemas, sino soluciones. Ante situaciones x, soluciones y, rápidas, ágiles y eficientes y eficaces. Ser resolutivo supone poseer un buen recurso personal, pero también nos convierte para los demás en un buen recurso material del que pueden abusar. Considerémoslo.
  • Autogenerar sensación de dominio. Quien evalúa la situación y la percibe como controlada tiene una ventaja sobre el inseguro.
  • Autogenerar sensación de seguridad. Supone la capacidad de saber ver el alcance real de la peligrosidad de algo, así como sus implicaciones reales.
  • Astucia. No es lo mismo que inteligencia. El inteligente resuelve bien los problemas, el astuto los evita.
  • Creatividad. Al margen de lo valorados que están los creativos, una mente creativa crea caminos e inventa soluciones, algo que puede evitar muchos problemas y ahorrar muchos otros recursos.
  • Liderazgo. Poder tener la capacidad de influir y liderar es más importante que tener la capacidad de mandar.
  • Capacidad para desconectar. Desconectar de los problemas, del trabajo, de las personas tóxicas, de las malas experiencias. Esta capacidad es un pasaporte a la felicidad y amplía el espacio psicológico. Las preocupaciones, al contrario, lo estrechan.
  • Capacidad de modificar el ambiente. Modificar en sentido positivo y negativo según las propias necesidades. Hay dinamizadores que hacen que las cosas fluyan y, por el contrario, hay personas tóxicas que embarran todo a su paso.

Ejemplos de recursos personales originados en el aprendizaje

Podemos enumerar una gran cantidad de ejemplos de recursos personales originados en el aprendizaje. Acumularemos tantos recursos de este tipo como oportunidades de aprender tengamos y empeño pongamos en conseguirlo. Veamos algunos:

  • Conocimientos técnicos. Es evidente que recurrir a los conocimientos es algo que nos distingue y nos aporta valor. No todo conocimiento está al alcance de todo el mundo.
  • Habilidades manuales. Nos referimos con ello a todo lo que sabemos hacer con las manos, desde enhebrar una aguja hasta tocar el piano.
  • Habilidades interpersonales aprendidas. No solo nos referimos a los asuntos de protocolo, sino que también estamos hablando de todas aquellas formas de hacer que hemos ido copiando de otros y acoplando a nuestra personalidad.
  • Datos y conocimientos generales. Está claro que Google lo sabe todo, pero también está claro que el que no sabe nada, no sabe ni siquiera buscar.

Conclusión

Normalmente cuando pensamos en extraer ejemplos de recursos personales nos viene a la mente todo aquello que posee la persona y que le sirve para lograr sus fines. Es importante entender las dimensiones de los recursos personales para comprender por qué esto no es así.

Nosotros no somos tan superficiales y trabajamos con un concepto diferente. Desde aquí se plantea como recurso personal todo aquello que proviene íntimamente de la persona, por oposición a lo que proviene de su entorno.

Es una forma específica de entender aquello a lo que recurrimos y que nos sirve para satisfacer nuestras necesidades.

También, si se quiere ver de una forma opuesta, el listado propuesto puede usarse como una lista de chequeo para delatar fallos en el sistema personal. En este caso, en lugar de destacar la presencia de recursos personales hablaríamos de carencias. Es una forma útil de diagnosticar las carencias personales de personas con problemas. De un modo u otro es importante tomar conciencia de estas cuestiones porque todos estos ejemplos de recursos personales son lo que nos aporta valor y nos define como personas competentes o no.

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