Poder interpersonal

Poder y poder interpersonal, ¿significan lo mismo?

La forma de concebir el poder como si de un objeto se tratase es errónea, porque el poder es una situación social, no una entidad como puede ser un título, un nombramiento o una propiedad susceptible de ser tasada y valorada. El poder es la resultante de haber hecho bien las cosas y de haber manejado bien los recursos para gestionar de un modo satisfactorio las dependencias percibidas en el seno de las relaciones. El poder es más hacer que tener. El significado de poder interpersonal difiere poco del sentido del simple concepto de poder.

Siempre debemos tener claros los 5 determinantes de las relaciones de poder: los recursos, la naturaleza de nuestras relaciones, nuestras necesidades referentes, la forma en que interactuamos con los demás y, en definitiva, los movimientos y estrategias que empleamos. Te recomiendo que profundices en estos conceptos porque son claves.

La clásica distribución de poder en una organización en lo que todos entendemos como un organigrama, sea explícito o implícito, no es un reflejo fiel de la realidad, porque no podemos identificar irremediablemente al poderoso con el que está en la cima del organigrama. Si esto fuese así las posibilidades de cambio y de influencia serían escasas y las organizaciones no estarían sometidas a cambio. Es más, a diario vemos caer desde la cima de los organigramas a supuestos líderes que en realidad no lo son y que se ven superados por los auténticos líderes que desde abajo empujan con fuerza.

Un auténtico líder maneja las variables que tiene a su alcance y siempre supone una amenaza para la situación de poder de aquel a quien otros han situado en la cumbre de la organización, entendiendo por organización cualquier grupo social formal o informal.

Pensamos que al poderoso le viene su situación privilegiada de la posesión de unos recursos, generalmente materiales, que lo blindan y le ofrecen la posibilidad de manejar a quienes tiene en un nivel inferior en la escala social, organizacional o como se le prefiera situar. Esta concepción del poder no es errónea, pero es incompleta, porque realmente los recursos materiales permiten al poderoso mantenerse en su estatus, pero van a ser sus recursos personales, invisibles e intangibles, los que van a determinar la forma en que se manejan esos recursos materiales y, por lo tanto, la forma en que va a conseguir mantener o aumentar el poder.

Por recursos personales entendemos las competencias y habilidades particulares, los rasgos de personalidad, las habilidades aprendidas en forma de conocimiento, la inteligencia y la astucia, que son dos cosas bien diferentes.

En definitiva, los recursos personales son la salvaguarda de los recursos materiales, en tanto que una persona carente de recursos personales puede dilapidar una fortuna en cuestión del tiempo en que sus otros significativos se den cuenta de sus puntos flacos. Unas relaciones personales nocivas o unas necesidades personales que impulsen en una dirección negativa pueden acabar con el consumo de los recursos materiales y con la posición de poder.

De este modo, según la teoría de la dinámica y estrategia interpersonal, los recursos personales, junto con los materiales, las relaciones adecuadas y el manejo oportuno de la interacción con ellas, así como un buen control de las necesidades personales aseguran que podamos idear buenas estrategias para lograr superar los objetivos propuestos. Si algo de lo anterior falla, la estrategia será irremediablemente defectuosa y estará condenada al fracaso de una forma inevitable.

La teoría, por tanto, entiende que el poder interpersonal depende de factores de dinámica y de estrategia interpersonal. La dinámica define las relaciones que mantenemos en nuestro entorno, así como los recursos que manejamos, tanto personales como materiales. Completan lo factores de la dinámica interpersonal las necesidades íntimas que impulsan a cualquier persona. La estrategia define nuestro modo particular de interaccionar con los otros, así como las tácticas y estrategias que empleamos con ellos.

Nuestra naturaleza es en esencia social. Sin los demás no somos nada ni nadie, por lo tanto el poder emerge de la sociedad y del papel activo que jugamos en ella.

Esto nos lleva a la idea de que el significado de poder interpersonal es equivalente al de poder, por lo que no se deberían distinguir como entidades separadas. Es más, del poder interpersonal va a depender el mantenimiento del poder, llamémoslo material, por todas las circunstancias arriba apuntadas.

Sin un buen manejo de las relaciones, los recursos y la interacción, no puede mantenerse la situación de poder, a no ser que se delegue la administración de los recursos, algo que suele hacerse con frecuencia y que está sometido al riesgo de depender de la voluntad y de la habilidad de los administradores.

El significado de poder interpersonal es, por tanto, es el mismo que el de poder en estado puro y, siguiendo este razonamiento, el poder material es la consecuencia del poder interpersonal.

Conoce el fundamento del significado de poder interpersonal y todas sus implicaciones prácticas en este mismo sitio.

Crédito de la foto: echoDave_1990 Flickr a través de Compfight cc

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!
A %d blogueros les gusta esto: