Los roles en las relaciones

Las relaciones interpersonales y roles en las relaciones

En todas las relaciones interpersonales encontramos unos roles muy marcados que dan sentido y forma a la relación.

Cuando hablamos de relaciones interpersonales hacemos referencia a la interacción entre dos personas, ya sea ésta de tipo libre o circunstancial.

Tipos de relaciones interpersonales

Una relación libre es aquella en la que las partes buscan su propio interés para satisfacer cualquier tipo de necesidad personal. Las relaciones libres siempre son buscadas deliberadamente.

Una relación circunstancial, por el contrario, es aquella relación que viene impuesta de forma colateral a toda relación libre. Estas relaciones ya no son buscadas, sino encontradas.

El ejemplo claro lo tenemos en la persona que hace amistad con otra, se integra en su círculo de amistades y, con ello, incorpora a un grupo de personas nuevas a su vida. Esa persona ha establecido una relación libre que lleva añadidas una serie de relaciones circunstanciales. Estas personas que forman las relaciones circunstanciales no entraban en el plan de la relación inicial, pero de hecho están ahí, y no se pueden obviar porque van anexas a la relación libre primigenia que se estableció con el amigo inicial.

Con otro ejemplo muy común se entenderá a la perfección: todos elegimos a nuestra pareja, pero nadie elije a su suegra ni a los cuñados que vienen «en el lote».

Relaciones interpersonales y sus roles

Ascendientes y dependientes

En toda relación, sea libre o circunstancial siempre se da un desequilibrio de poder entre los integrantes, en el sentido de que alguien depende más del otro respecto a una circunstancia, objeto o motivo de la relación interpersonal. Si esto es así, alguien puede poner al otro miembro de la relación en una situación de perjuicio o carencia. Dicho de otro modo, eso coloca a una persona en una situación de poder respecto a la otra.

Esto puede suceder de forma forzada o también de forma involuntaria y tener consecuencias irrelevantes o dramáticas, dependiendo del contexto y la naturaleza de estas relaciones interpersonales.

Roles en las relaciones interpersonales

Cuando alguien puede poner en situación de perjuicio o carencia a otro, decimos que está en una situación de “ascendencia”.

Por el contrario, cuando alguien depende de otro para algo, decimos que está en situación de “dependencia”.

Por lo tanto, ascendientes y dependientes configuran la naturaleza de las relaciones interpersonales de un modo universal y continuo.

Esto es algo natural y no supone ninguna patología en la relación. De hecho, se puede ser ascendiente para algunos aspectos y dependiente para otros en la misma relación. Aunque está claro que siempre hay un balance final que define la situación.

Esta circunstancia tampoco hace de las relaciones interpersonales una lucha de poderes, ni refleja un escenario de opresión o de circunstancias ilícitas de sometimiento. Al mismo tiempo, si una persona depende de otra en cualquier tipo de relación interpersonal, ello no la convierte en alguien sometido y dominado. No es lo mismo el dualismo ascendiente y dependiente, que el dualismo dominante y sumiso, como después veremos.

En el seno de las relaciones, los ascendientes necesitan a los dependientes y, al revés, por lo que más que reflejar una situación anómala y poco gratificante, esta circunstancia refleja la normalidad más absoluta.

Por ejemplo, si alguien tiene trabajo y alguien necesita trabajo, entonces ambos se complementan. Si alguien quiere un producto y alguien vende ese producto también se complementan. Del mismo modo, si alguien ofrece un servicio y alguien lo necesita, entonces se complementan también. Todo ello sucede en la normalidad más absoluta y en el contexto de todas y cada una de las relaciones interpersonales.

Dominantes y sumisos

Al contrario del dualismo propuesto de ascendientes y dependientes, podemos establecer otro tipo de complementariedad que va más en la línea de los escenarios asimétricos y, muchas veces, ilícitos. Se trata del dualismo dominante y sumiso que se da en muchas relaciones interpersonales.

Roles de poder en las relaciones

El objetivo del dominante siempre es el de someter al otro para que su campo y parcela de poder se refuerce. En este tipo de relación el sumiso es siempre un recurso y es tratado como tal.

Desde esta perspectiva de las relaciones interpersonales el sumiso permanece bajo la forma de hacer, de pensar y de decidir del dominante.

Ser dependiente es algo normal y permanente en todas las relaciones interpersonales. Ser sumiso es algo normalizado y muchas veces elegido, pero ni es normal ni es permanente.

De todos modos, la realidad interpersonal es muy rica y muchas veces vemos que una persona dependiente puede ser dominante al mismo tiempo. Esto lo vemos en relaciones entre jefes accesibles y empleados dominantes que terminan forzando la forma de hacer las cosas a la persona de la que dependen.

También vemos esta combinación de dependientes y dominantes en los casos en los que un líder sindical se enfrenta a la directiva para obligarle a claudicar en circunstancias laborales concretas. Lo vemos, en definitiva, en muchas facetas de la vida, por lo que no es preciso necesariamente que recurramos al entorno laboral.

Roles de las relaciones y roles de poder

También podemos encontrar relaciones interpersonales en las que se da el caso opuesto y cruzado de personas sumisas y ascendientes. Este caso lo encontraríamos en las circunstancias que rodean a un padre que pese a ser un ascendiente de su hijo, al mismo tiempo, es sumiso y claudica ante sus insistentes llamadas de atención o ante sus extorsiones para lograr cuanto se propone. Aquí, el ascendiente no ejerce su autoridad esperada y deja que la autoridad la ejerza el dependiente. Esta situación puede ser inocua, pero también puede degenerar en serios problemas a la larga.

El tema es mucho más complicado que todo esto, pero vamos a dejarlo de momento aquí.

Conclusiones

Las relaciones interpersonales constituyen una red de fuerzas de poder, de desequilibrios normalizados, de dinámicas, alianzas y de asimetrías que percibimos todos a nivel intuitivo. Toda esa riqueza relacional propia solo del ser humano es utilizada diariamente en nuestro beneficio y en nuestro perjuicio. Nosotros, como especialistas en estrategia interpersonal debemos percibir estas realidades para poder influir en ellas.

Vemos que las relaciones interpersonales presentan unos roles interpersonales muy variados y complejos, como complejas son todas las relaciones. Es muy importante tener claros estos roles para entender cómo funcionan las relaciones, a qué problemas dan pie y cómo podemos echar una mano, si de lo que se trata es de prestar ayuda para cambiar una situación que no interesa a alguna de las partes de la relación.

Si te consideras un experto en relaciones interpersonales, si te dedicas a influir en los demás de algún modo personal o profesional o, si simplemente te apasiona el tema interpersonal, conoce la teoría de las relaciones al completo en este mismo sitio. Este artículo solo es un extracto.

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