Los 7 recursos personales más valiosos

Definimos los recursos personales como las dimensiones patrimoniales que configuran la personalidad del individuo. Son, por lo tanto, constructos psicológicos que no se pueden objetivar fácilmente, pero que están detrás de todo el peso y la estructura de lo que entendemos por recursos.

Su importancia es tan grande, que todo el tiempo que dediquemos a estudiar los fundamentos teóricos de su manejo será bien empleado, por ello nuestra teoría de la dinámica y estrategia interpersonal le dedica un espacio tan destacado y recurre tanto a este concepto.

Un buen repertorio de recursos personales es determinante para poder mantener y administrar los recursos materiales, porque cualquier mal gestor termina por perder sus recursos si no los gestiona bien.

Nuestra teoría de la dinámica y estrategia interpersonal distingue entre recursos personales internos y externos. Los externos son aquellos que suponen lo que se tiene (contactos, amigos, información, etc.), y los internos son aquellos que suponen lo que se es, y de los que ponemos los ejemplos más representativos.

Los 7 recursos personales mas valiosos

Puedes estudiarlos con detenimiento y conocer ejemplos de recursos personales en este mismo sitio.

. La personalidad.

La propia personalidad constituye el recurso personal primordial y determinante. Nuestra forma de ser, pensar y sentir, determina nuestra visión del mundo como seres eminentemente subjetivos que somos. Nuestros rasgos de carácter nos abren y cierran puertas. Nuestros miedos, necesidades e ilusiones nos protegen o nos impulsan a la acción. Entender la personalidad de otro supone construir el modelo mental de quien tenemos delante, algo que depende de nuestras habilidades y de nuestra propia personalidad, pero que nunca podemos confirmar objetivamente.

. La empatía.

Por recursos personales entendemos también dimensiones como la empatía, un rasgo fundamental para poder interaccionar con éxito y que, en su justa medida, supone una ventaja social casi infalible. No obstante, manejarse de forma habitual con una excesiva empatía puede suponer un lastre social, por la excesiva implicación que conlleva, por el desgaste que proporciona y, también, por la excesiva actitud de consideraciones y reconsideraciones que proporciona. Unas buenas cualidades empáticas nos habilitan como interlocutores privilegiados, pero su exceso supone un freno y conduce a una situación de vulnerabilidad. En esto, como en todo, la justa medida es esencial.

. Experiencias y aprendizajes.

También entendemos por recursos personales el acopio de experiencias y aprendizajes. Incluimos aquí las habilidades aprendidas, tales como procedimientos y técnicas, como también los conceptos teóricos ganados con la experiencia y que permiten anticipar consecuencias y detectar estrategias en los demás. La experiencia es un tesoro que nos evita caminos ya explorados y permite obviar pasos innecesarios. Al mismo tiempo, con la experiencia muchas veces escribimos guiones en piedra, con lo que perdemos flexibilidad y ganamos poco en creatividad. Nuestra mente funciona con una base aprendida de formatos y guiones. Todas estas pautas son una ventaja evolutiva que nos hace inteligentes, pero también nos provoca cierta ceguera a las alternativas. Por eso siempre es bueno relacionarse con otros, contrastar y exponerse a la crítica.

. Capacidad de dominar la emotividad y el estrés.

Otro recurso personal muy importante y muy pocas veces valorado es la capacidad para dominar la emotividad y el estrés. Sin una emotividad controlada actuamos bajo la influencia de nuestro cerebro reptiliano y las consecuencias son muchas veces previsibles para los demás. También, con un bajo dominio del estrés, en situaciones complejas nuestras opciones se reducen a los guiones más trillados de los que echamos mano de forma totalmente automática. El estrés es una mala influencia a la hora de obrar con inteligencia y con auténtico sentido estratégico.

. Seguridad en uno mismo.

El recurso personal de la sensación de dominio y la seguridad en uno mismo es otro tesoro al alcance de unos pocos. Este salvavidas no suele estar disponible para muchas personas y, al contrario, muchas veces, la sensación de dominio y la falta de seguridad son los factores causantes de muchos de los problemas a los que nos vemos enfrentados. A este respecto hay que apuntar que es muy importante tener en cuenta que la sensación de dominio es el único antídoto contra el estrés. El estrés no se combate, el estrés se gestiona.

. Capacidad de transmitir una imagen de seguridad.

De forma complementaria a lo anterior, un recurso personal muy importante es el que nos proporciona una imagen de seguridad como fachada apreciable por los demás. Si somos capaces de lanzar un mensaje de tranquilidad con nuestra comunicación no verbal, entonces condicionaremos la interacción y la determinaremos en gran medida. Muchas personas muy influyentes logran su propósito sobre los demás con su sola actitud y su presencia. El mensaje que emiten es solo un complemento de la imagen que transmiten.

. Inteligencia emocional.

Mucho se ha escrito al respecto del concepto de inteligencia emocional. Aquí se relaciona mucho con los conceptos anteriores de empatía y de control de las emociones. De todos modos, la inteligencia emocional es mucho más que eso y, por supuesto, es un tesoro ajeno al ambiente tóxico de muchas organizaciones. Las personas que tienen la suerte inmensa de rodearse de inteligentes emocionales saben de qué hablo.

Es muy importante conocer las dimensiones de los recursos personales y dedicarles tiempo de análisis. Te invito a detenerte en ello, porque es posible que tengas recursos que desconoces, o que puedas ayudar a otros a encontrar los suyos. Realmente las personas pensamos que nos conocemos mejor de lo que en realidad llegamos a conocernos. 

Sucede lo mismo con el falso conocimiento que tenemos de nuestras necesidades personales.

En definitiva, los recursos personales son determinantes y los grandes olvidados cuando pensamos en las situaciones de poder. Los recursos no solo se reducen al dinero y esto, que parece una excusa a modo de consuelo del que no lo posee, es algo que vemos todos los días cuando analizamos a personas exitosas y el modo magistral en que dominan los 5 determinantes de las relaciones de poder.


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